Todos por la acreditación

Todos por la acreditación

0 387

Todos por la acreditación

“Entonces, es necesario decir algo más?  Si! Todos por la acreditación… pero ese, es otro post!”

Y bueno, y aquí está el otro Post!

La acreditación en salud, ha sido un tópico abordado y trabajado con mucha fuerza, en donde se señala que los hospitales y clínicas tienen la responsabilidad y el compromiso de entregar al paciente (prefiero llamarle usuario),  a su fa­milia y a la comunidad servicios/prestaciones médicas seguras  y de  excelente calidad.

Y como evidenciar eso?,  es decir,  evidenciar que están las condiciones que deben darse con­junta y simultáneamente para prestar un servicio opor­tuno con altos estándares de calidad y centrado en el usuario?

Mediante la acreditación!. Los procesos de  acreditación implican que realmente se desarrolle en el interior de la orga­nización una cultura de mejoramiento continuo, res­ponsable, donde se ajusten los procesos, se midan los resultados alcanzados frente a lo esperado, se esta­blezcan planes de acción para corregir debilidades y garantizar el cumplimiento de estándares.

Esta es una tarea ardua que exige disciplina y compromiso. Son muchos y variables los ambitos que se deben auditar de manera permanente con un enfoque de seguridad en la atención

En chile, en el marco de la reforma de salud, la ley de autoridad sanitaria N° 19.937 (publicada en febrero de 2004) estableció que los prestadores institucionales de salud para ser acreditados, deben cumplir estándares que garanticen la seguridad  de las prestaciones que otorgan, siendo responsabilidad del Ministerio de Salud la elaboración de dichos estándares y sus criterios de verificación.

Podemos resumir las reglas generales de sistema de acreditación:

  • La acreditación es obligatoria sólo para prestadores institucionales autorizados que aspiran a resolver patologías GES
  • El sistema de acreditación es el mismo para prestadores institucionales públicos y privados
  • La acreditación es realizada por entidades públicas o privadas autorizadas, registradas y fiscalizadas por la Superintendencia de Salud
  • La asignación de entidades acreditadoras a cada prestador que solicita ser acreditado es aleatoria
  • El prestador institucional debe pagar un arancel por el proceso de acreditación

El cumplimien­to de las directrices y el compromiso de entregar un servicio de calidad deben convertirse en un modo de vida con comportamientos que reflejen que se han interiorizado los conceptos de calidad, se viven y prac­tican en el día a día.

La acreditación abre el camino para la obtención de niveles altos de prestación de servi­cios en donde todos los factores son importantes; exi­ge un alto nivel de cumplimiento y seguimiento a los diferentes procesos, fortalece el trabajo en grupo, obli­ga a mirar la organización hacia adentro de manera objetiva, establecer planes de acción con seguimien­to y medición.

Crea una cultura de mejoramiento con­tinuo la cual se ve fortalecida si hay una metodolo­gía gerencial que contribuya a analizar las causas- efectos de las desviaciones en los resultados esperados -Metodología Seis Sigma.

Es indiscutible entonces , que ser un hospital acreditado conlle­va, sin excepción, al cumplimento de estándares exi­gentes de calidad, oportunidad y seguridad en la pres­tación de servicios.

La acreditación hospitalaria forta­lece las organizaciones de manera importante, trae la implementación de programas y procesos que son re­levantes para el paciente y su familia, y que tal vez en el ambiente eminentemente de servicio no es fácil vislumbrar.

Ejemplo de ello son la comunicación aser­tiva del médico con su paciente, la educación que se debe brindar a él y a su familia sobre la patología, el motivo de  consulta, la importancia de elaborar el plan de aten­ción y de alta desde el mismo día en que el paciente ingresa al centro hospitalario y el seguimiento ambu­latorio y demás servicios que complementan la aten­ción médica haciéndola más humana y cercana al usuario.

El énfasis de la acreditación está en los procesos de mejoría continua  de la calidad en los aspectos que son críticos para la Seguridad del paciente.

Actualmente  todas las instituciones de salud están  habilita­das  para prestar los servicios y muy pocas están acreditadas.  Condición obligatoria de aquí a un par de años más.

Sin embargo, buscar la acreditación y prepararse para ella  constituye una ventaja competitiva, crea oportunida­des de mejora, favorece el enfoque de la trazabilidad en la prestación de los servicios, mejora el trabajo en equi­po y ante todo genera la cultura de medir y avanzar hacia la excelencia.

 

fuente: KariR09 Todos por la acreditación

SIMILAR ARTICLES

0 111