Cuando la homofobia e ignorancia se dan juntos: El caso del Ministerio...

Cuando la homofobia e ignorancia se dan juntos: El caso del Ministerio de Educación

0 434

Cuando la homofobia e ignorancia se dan juntos: El caso del Ministerio de Educación

Hace algunos días se hizo público en diversos medios de comunicación que uno de los planes de educación sexual del Ministerio de Educación de Chile incluía la homosexualidad como una enfermedad.

Las críticas de la comunidad y las disculpas de la autoridad afloraron con rapidez, prometiendo además su corrección inmediata. Era tan obvio el error que no duró mucho la polémica. Todos se centraron en el problema de catalogar la homosexualidad como un “trastorno de la identidad sexual”, algo que ya fue “zanjado” en 1973 cuando la Asociación Psiquiátrica Americana la eliminó como una enfermedad mental. Todo quedó como un lapsus de algunos homofóbicos que redactaron el programa que -sin duda- fueron traicionados por su preconsciente.

Pero el problema es otro. Además de homofobia, está la ignorancia de nuestro Ministerio de Educación. Aquellos llamados a velar por nuestra erudición, hacen gala de lo contrario. Resulta que el polémico documento cataloga la homosexualidad como un trastorno de la identidad sexual. ¿Éste es un problema de identidad u orientación sexual? Resulta que no son lo mismo…

La orientación sexual consiste en 3 componentes: deseo, conducta e identidad. El deseo sexual es lo que me atrae, con lo que fantaseo, tengo sueños. La conducta sexual es lo que hago, lo que llevo a la acción. Y la identidad sexual es el rol con el cual me identifico, quién soy -sexualmente-.

Una mujer puede tener conducta homosexual, demostrar características típicas del rol femenino, estar casada con un hombre y experimentar una identidad heterosexual. Un hombre puede tener deseo homosexual, tener sexo sólo con mujeres, y estar disconforme con su rol de género.

Actualmente se reconoce como único trastorno de identidad sexual al transexualismo, que se caracteriza por una identificación acusada y persistente con el otro sexo y un malestar constante con el propio sexo o sentimientos de inadecuación con su propio rol. Es una persona de sexo masculino que se siente de rol femenino, una mujer atrapada en cuerpo de hombre; y vice versa. Y para complicar las cosas, esa persona puede sentir atracción por hombres, mujeres o ambos. Nuevamente; identidad, conducta y deseo son cosas diferentes y que se enmarañan.

Creo que conversar sobre todos los aspectos de la homosexualidad es muy válido. Podemos discutir si es una enfermedad, anormalidad, condición o situación. Eso aportaría a disminuir cada vez más su discriminación. Y tan importante como lo anterior es conocer las distinciones dentro de la sexualidad humana, ya que ordena el debate y nos permite preparar a los jóvenes para la discusión que se viene: la eliminación del transexualismo como una enfermedad mental.

Fuente: Kaplan HI, Sadock BJ. “Comprehensive Textbook of Psychiatry”, 7th Edition.

fuente: Mario J. Hitschfeld (@mariohitschfeld) Cuando la homofobia e ignorancia se dan juntos: El caso del Ministerio de Educación

SIMILAR ARTICLES

0 80