Restricciones a comida chatarra frena obesidad en colegios de EE.UU.

Restricciones a comida chatarra frena obesidad en colegios de EE.UU.

0 320

Autor medicamentoso
Restricciones a comida chatarra frena obesidad en colegios de EE.UU.

En las escuelas de California, en Estados Unidos, está prohibido vender bebidas azucaradas, snacks de papas fritas altas en grasas saturadas y alimentos envasados con exceso de sal a los menores. No hay quioscos, casinos o máquinas expendedoras con estas comidas consideradas como chatarra. Las que existen están autorizadas para vender jugos de fruta sin azúcar, frutas naturales o secas (no fritas), semillas, nueces, todos en envases que no superen el 35% de sus calorías en grasas, ni más del 35% de su peso en azúcar y que no contengan más de 250 calorías por porción.

El estudio evidenció que en estados con leyes más fuertes, los niños no subieron de peso o bajaron después de tres años de su aplicación.

Normas estrictas como estas son las que están ayudando a que estos niños y adolescentes no suban de peso al entrar a la adolescencia e incluso pierdan kilos, según un estudio realizado por la U. de Illinois en Chicago (EE.UU.), que siguió a 6.300 menores que vivían en 40 estados que tenían leyes restrictivas fuertes (6), débiles (7) y sin norma alguna (27).

Estas normas regulan los alimentos de máquinas expendedoras, cafeterías y otros lugares que no formaban parte de los programas de comidas escolares habituales, ya regulados. Estos bocadillos y bebidas se conocen como alimentos competitivos, porque compiten con desayunos y almuerzos escolares saludables.

Hasta ahora hay un gran debate en EE.UU. sobre la efectividad de este tipo de leyes, ya que las cifras de obesidad infantil siguen siendo altas: un 20%. Ahora, este primer estudio longitudinal se transforma en la primera evidencia de que estas leyes sí tendrían un impacto en la obesidad de los niños y que mientras más dura es la ley, más es el beneficio.

El estudio fue publicado online en la revista Pediatrics, midió a los niños en 2004, cuando iban en quinto básico, y luego en 2007, cuando iban en octavo. Cuando se inició el estudio, el 39% de los estudiantes de quinto básico en los estados con normas restrictivas fuertes tenían sobrepeso y un 21% obesidad. Tres años más tarde, el sobrepeso había caído al 34% y al 18% en el caso de la obesidad.

En cambio, los que vivían en estados con una regulación débil o sin normas, subieron de peso. En general, los niños de estados con normas fuertes al cabo de tres años habían subido menos de peso. Así, por ejemplo, niños que medían 1,52 metros y pesaban 46 kilos en quinto básico, habían subido en promedio un kilo menos en octavo que aquellos niños que vivían en estados más permisivos.

En la investigación, los científicos consideraron un estado con leyes fuertes a aquellos que tenían normativas con requisitos específicos de nutrición (límites de azúcar y grasa) y débil si los requisitos eran vagos y solo se hacían recomendaciones de alimentos saludables. “Los requisitos específicos y consistentes sobre qué tipos de bocadillos y bebidas se pueden vender en la escuela parece tener un impacto directo en el peso de los estudiantes”, dijo Daniel Taber, autor principal del estudio. A juicio de este investigador de la U. de Illinois, “este estudio sugiere que los estados pueden tener un impacto en la salud de los estudiantes cuando promulgan políticas eficaces de salud escolar”.

Taber señaló que es difícil señalar qué tipo de ley es más efectiva y que aun cuando existiera evidencia respecto de si algunas normas son mejores que otras, la obesidad es una condición muy compleja en la que inciden muchos factores y no depende solo de una ley.

“Sí es importante que las leyes comiencen a regular lo que ocurre en los colegios, ya que es donde los niños pasan gran parte de su tiempo y donde adquieren gran parte de sus hábitos. Pero tampoco basta, ya que fuera de los colegios están rodeados de avisos comerciales y de comida que no necesariamente les hace bien”, señaló.

Aunque los expertos reconocen que hay una serie de factores no incorporados en la medición, como actividad física y comida en el hogar, dijeron que los resultados positivos solo tendían a ocurrir en estados con leyes más estrictas y que aunque las leyes podrían no explicar la totalidad de la baja de peso, la correlación fue sustancial.

Más información: Weight Status Among Adolescents in States That Govern Competitive Food Nutrition Content | AAP

Fuentes: La Tercera – papel digital | American Academy of Pediatrics

fuente: medicamentoso Restricciones a comida chatarra frena obesidad en colegios de EE.UU.

SIMILAR ARTICLES

0 9

0 8