Post preoperatorio

Post preoperatorio

0 357

Post preoperatorio

Catarata

Qué es una catarata y cómo se cura

Comí bistec con arroz y tomate + snack de camote bajo en sodio. Ahora ayuno. Mañana temprano me mejorarán un ojito. Lo he esperado y he hecho que suceda, al fin llegó la operación. Tomé micro para venirme de la oficina, miré las luces de Manuel Montt de esta forma por última vez. Durante meses todo ha sido más brillante, he estado encandilada, mis ojos me han molestado, se han cansado, de mí, de ellos y de todo lo que han tenido que ver.

Mañana será un día mejor para mí y para ellos. Mañana comienza una vida mejor. Hace rato que mi vida se trata de mejorar todo el tiempo y me alegra tanto que sea así. ¿Han esperado cosas? Empieza a finalizar una parte de esta historia. Vienen otros cuentos, siempre. Viene la vida, siempre. Estoy aquí, siempre.

Venía en la micro escuchando a Drexler. “Jorge, cántame algo para estos días que vienen”, pensé. Me cantó un par de cosas y cuando cruzaba la calle para llegar a mi casa me acordé de algo que vi en Montevideo el mes pasado. Estaba sola paseando por 18 de Julio y me metí en la Puro Verso que está en la esquina de Cuareim (no digo las calles de pesada, sino porque hay amiguitas de allá que me leen, un abrazo), me puse a mirar libros, a encontrarlos caros. Hallé la historia de una mujer que tuvo cáncer y que mejoró.

Atrás el libro explicaba que ella nunca había dejado de creer que había visto una luz al otro lado del río, como la canción de Drexler. Yo misma creo que he visto una luz al otro lado del río, hoy llego a la operación así, lista, después del llanto, de la pena, voy a hacer lo que me merezco, y eso es mejorar. No merecía tener veinticinco años y estar quedando ciega. Merezco cumplir los veintiseis mucho mejor (mi cumpleaños es el próximo lunes, eh eh eh eh).

Estaré un rato en una vida diferente, en casa, tranquila, bastante desconectada de acá porque mis ojos deben descansar para habituarse a su nueva realidad. Esta tarde dejé mi oficina y recibí cariño, mucho. Ahora comimos con la Eli y de nuevo me sentí bien. Más tarde llega mi enamorado que me acompañará mañana en el hospital. También ahí estarán mis padres y justo mañana mi madre debe recibir su nueva dosis de Rituximab, en el mismo piso en que me intervendrán.

Estoy emocionada, estoy tranquila, estoy contenta (TENGO SUSTO TAMBIÉN). Tengo todo lo que necesito: mi familia, mi amor, mis amigos. Y hace unas semanas me preguntaba: “¿Y qué pasará cuando todo deje de ser brillante?”. Pues, todo será todavía mejor, mis guachitos. He esperado un montón por esto y siento que ya me lo merecía. Comí rico y ahora estoy ayunando. Ya estoy ready pa lo que venga.

¡Ah! Y en Twitter pueden usar el hashtag #daleSancy si me quieren saludar, jajaja (creación de los capos de Cardumen). Espero dejar noticias por ahí en el @tamisancy

fuente: Tamara , Post preoperatorio

SIMILAR ARTICLES

0 9

0 8