Post postoperatorio

Post postoperatorio

0 383

Post postoperatorio

Mi ventana

Antes ni podía mirar por la ventana, esta foto es de esta mañana

Estoy volviendo al blog, probando anteojos de lectura (aún no los definitivos pero para poder ver lo que escribo están bien), reconociendo colores, viendo los rostros de las personas que amo. Así ha sido hace tres semanas, desde mi primera cirugía de Cataratas. La historia ya la saben casi completa, menos esta última parte, que sin duda ha sido la más feliz.

El martes 26 de junio me operaron el ojo izquierdo, el martes 10 de julio el derecho. Estoy en recuperación en casa, poniéndome gotas de antibióticos cada dos horas, enloqueciendo un poco con eso. Sin embargo, es obvio que estoy contenta, muy contenta. La noticia de las Cataratas y haber notado durante meses que cada vez veía peor, me tuvo de capa caída. Todo eso ya se superó. Una vez más, lo hicimos, lo logramos.

Lloramos con la Eli en un pasillo del hospital cuando confirmaron el diagnóstico. Luego nos abrazamos en otro pasillo antes de entrar al pabellón. Siempre creímos en que todo saldría bien, en que nos sobrepondríamos y nos recuperaríamos. Hablo en plural, por mí y por toda mi pandilla; por los que ya estaban y los que se han hecho parte de ella este año (a mis hermosas Caros de la pega y a mi amado Nacho). Una no querría recuperarse si no tuviera tanto amor alrededor.

Aquí estoy, solo para darles estas buenas nuevas. Después de meses en las tinieblas, me estoy habituando a despertar y levantar las persianas, para dejar que entre la luz del sol. En este momento miro hacia la cordillera y agradezco por la nieve que veo tan blanca y por tantas cosas hermosas que he visto estos días. La semana pasada salí a dar un paseo por el barrio (he estado solo UN POCO aburrida en casa, pues no he podido casi escribir o leer, que son de las cosas que más disfruto) y me encontré con un kiosco de flores. No sé cuánto rato estuve mirando los colores, no sé cuánto fue pero me sentí feliz. Me encanta sentirme feliz de la vida.

Feliz de la vida, de estar acá como siempre, contenta y cada vez más. En medio de todo esto estuve de cumpleaños, cumplí veintiséis y tuve unas celebraciones muy bonitas… hartas visitas en casa, regalos lindos, gestos de mucho amor. Y no les había contado, pero hace unos meses que abandoné mi solitariedad pues por ahí me encontré un joven que me gustó mucho y que se convirtió en mi enamorado (mi héroe, ha estado conmigo en todas estas aventurillas). Feliz por todas partes. Les quiero dejar salud, que se porten bien pero que lo pasen bien en este invierno. Yo por acá estaré en eso, cuidándome y disfrutando. ¡Vamos que se puede!

fuente: Tamara Post postoperatorio

SIMILAR ARTICLES

0 73

0 75